Caso Xacur: el primer reconocimiento de insolvencia transfronteriza del mundo
Cómo Oscós Abogados convirtió la quiebra de un grupo industrial fugado a Houston en el primer caso del mundo en aplicar la Ley Modelo de UNCITRAL ante tribunales mexicanos.

Relato basado en la experiencia directa de Oscós Abogados, firma que presentó y litigó el caso.
El caso Xacur no es únicamente el primer precedente de cooperación judicial internacional en materia de insolvencia: es una historia de persecución de activos a través de dos países, con allanamientos asistidos por el sheriff, un Ferrari rescatado de la masa de la quiebra y una venta final aprobada por una jueza federal estadounidense contra la oposición de los propios bancos acreedores.
Un imperio del aceite y una deuda impagada
La familia Xacur —cuatro hermanos de origen libanés originarios de Mérida— construyó un grupo industrial dedicado a la producción de aceite comestible a gran escala, con plantas en distintos puntos de la República y grandes consumidores industriales entre sus clientes.
Para financiar su expansión, el Grupo Xacur tomó créditos de la banca mexicana por más de 130 millones de pesos. Cuando los préstamos quedaron impagados, la familia recurrió a una maniobra defensiva: presentó una suspensión de pagos —bajo la antigua Ley de Quiebras, anterior a la Ley de Concursos Mercantiles— únicamente respecto de las empresas del grupo, dejando fuera del procedimiento a los hermanos en lo personal y, en particular, a Jacobo Xacur, accionista de control.
La huida y la estrategia en Houston
El caso escaló cuando se iniciaron acciones penales y los hermanos salieron de México. Jacobo se refugió en el Líbano —país sin tratado de extradición— y la familia terminó reagrupándose en Houston, Texas.
Ahí, Oscós Abogados —coordinando a los bancos acreedores mexicanos tanto en México como en Estados Unidos— presentó una quiebra involuntaria en contra de Jacobo, José María, Nicolás y Felipe Xacur. Fue un litigio intensamente disputado, con episodios que parecen de guion:
- Cuando el síndico estadounidense acudió a recuperar el Ferrari de uno de los hermanos —parte de la masa de la quiebra—, los abogados de la firma en Houston tuvieron la precaución de verificar que el motor tuviera aceite antes de encenderlo. No lo tenía: arrancarlo así lo habría destruido.
- En el sótano de una de las casas se ocultaban bitácoras de operación y documentación confidencial. Ante la negativa a permitir el acceso, se obtuvo una medida de urgencia de la jueza de quiebras para ingresar con auxilio de la fuerza pública —el sheriff—, y la documentación apareció escondida bajo las escaleras.
El precedente: reconocimiento en México
Una vez obtenidas las sentencias firmes de quiebra en Estados Unidos contra tres de los cuatro hermanos —tras agotar impugnaciones—, la firma esperó la entrada en vigor de la nueva Ley de Concursos Mercantiles (2000), que incorporó al derecho mexicano la Ley Modelo de la CNUDMI (UNCITRAL) sobre Insolvencia Transfronteriza.
Con la nueva ley vigente, Oscós Abogados solicitó ante tribunales mexicanos el reconocimiento del procedimiento de quiebra estadounidense de Jacobo, Felipe y José María Xacur. La contraparte litigó con intensidad —recursos, impugnaciones y toda clase de incidencias—, pero la firma prevaleció. Fue el primer caso en el mundo en aplicar la Ley Modelo de UNCITRAL para reconocer un procedimiento de insolvencia extranjero.
Recuperación de activos y desenlace
Reconocido el procedimiento, los activos del deudor pasaron a integrar la masa de la quiebra, administrada por el síndico estadounidense, a quien la firma representó también en México. Se recuperaron las acciones y propiedades de Jacobo Xacur e, incluso, con auxilio de la fuerza pública, se tomó posesión de una de las harineras que estaba a su nombre.
Los bienes asegurados en México —acciones e inmuebles, amparados con fe de hechos— se pusieron bajo la jurisdicción de la jueza federal de quiebras Karen K. Brown, en Houston, para su comercialización. Los bancos, sin embargo, obstaculizaron repetidamente la venta, y durante uno o dos años no apareció comprador.
Cuando finalmente surgió una empresa interesada, los bancos se opusieron alegando que detrás de ella estaba el propio Jacobo Xacur, recomprando sus activos. La jueza fue contundente: si los acreedores no habían logrado vender en años, autorizaría la venta —con pago íntegro y por adelantado—. El asunto se cerró, las empresas se rescataron y continuaron operando.
El legado
El caso Xacur posicionó a México como una jurisdicción confiable en la red global de insolvencia transfronteriza y abrió el camino a precedentes posteriores —como IFS Financial Corporation, el segundo caso del mundo en aplicar la misma Ley Modelo—. Más de dos décadas después, sigue citándose como precedente fundacional en materia de cooperación judicial internacional.